El sindicato de la automotriz reclama el pago de pasivos laborales
La producción de General Motors de Venezuela (GMV) continúa a "media máquina" por un conflicto laboral.
En octubre la automotriz apenas armó 2.207 unidades, 43,59%
menos que el rendimiento del mes precedente. Hace unas cuatro semanas el
sindicato de la empresa decidió trabajar a "media máquina" como medida
de presión para que la compañía cancele unos pasivos.
Wilmer Cedeño y Fidel Ampueda, directivos del sindicato,
aseguran que la automotriz ha incumplido algunas cláusulas del contrato
colectivo y no pagó beneficios económicos de años precedentes a los
trabajadores. "Cuando se agotaron las reuniones se introdujo el reclamo
en la Inspectoría del Trabajo", dijo Ampueda.
Varias reuniones se han celebrado en ese organismo laboral pero
aún no hay acuerdo y el ritmo diario de producción de GMV está lejos de
la capacidad instalada. "No estamos trabajando al 100%, se está
trabajando a media máquina", agregó Ampueda. La directiva de la empresa
ha evitado pronunciarse sobre el conflicto.
Fuente: El Universal