Toyota de Venezuela disminuirá el ritmo de producción hasta julio debido a la crisis que sufrió la casa matriz por el tsunami ocurrido en Japón en marzo pasado. "Tuvimos dos meses que no recibimos materia prima para el ensamblaje, lo cual nos generó un hueco en nuestro proceso productivo (... ) reestructuramos nuestra producción diaria bajando de 95 unidades diarias a 50 durante mayo, junio y julio, y en agosto volvemos a 95 unidades diarias", dijo Ignacio Mayz, gerente de mercado y ventas de la compañía. Las estimaciones de la compañía apuntan a que la tragedia vivida en Japón se traducirá en el ensamblaje de 500 unidades menos a las 16.000 estimadas inicialmente para este año. "El último trimestre del año vamos a tratar de incrementar aún más nuestra capacidad de producción y lograr recuperar esta caída en ventas". Este no es el único obstáculo que enfrenta la compañía. Alfredo Behrens, presidente de Toyota de Venezuela, informó que desde la semana pasada un grupo de trabajadores impide el despacho de la producción. Advirtió que si se mantiene esa postura, se verían obligados a detener la planta. Mercado complejo En el marco de la presentación del Corolla 2011 y la celebración del 25 aniversario de ese producto en el país, Mayz señaló que los precios de los autos responden a la realidad del mercado local. "Si yo les dijera cuáles pueden ser las ganancias de Toyota de Venezuela se quedarían muy sorprendidos porque prácticamente no estamos teniendo ganancias, nosotros estamos en una crisis, estamos sobreviviendo". El directivo recomendó a las autoridades examinar con precisión todas las variables que influyen en la fijación de precios, antes de crear una ley que busque regular al sector. "Pueden evaluar y chequear cuáles son los costos operativos que nosotros tenemos y cómo están reflejados esos costos frente a los precios de los vehículos".